
Muchas organizaciones se están haciendo una misma pregunta: ¿cómo entender y gestionar su impacto de forma más consciente?
En Gemma venimos acompañando ese camino desde 2018, trabajando con empresas de distintos tamaños y sectores en procesos de medición de impacto utilizando herramientas de evaluación B.
En estos años, trabajamos junto a más de 30 organizaciones, tanto en procesos individuales como grupales, transitando con ellas el camino de la evaluación y, en algunos casos, su certificación como Empresas B.
Lo que el proceso habilita
Las organizaciones pueden ser su mejor versión cuando se animan a mirar hacia adentro, a hacerse preguntas incómodas y a poner en conversación los desafíos de su entorno.
La Evaluación B es mucho más que un diagnóstico. Es una herramienta que ayuda a ordenar, priorizar y entender el impacto de una organización desde una mirada integral.
Trabajar con estos estándares implica revisar prácticas, sistemas de gestión y decisiones cotidianas, pero también abrir conversaciones internas que muchas veces no estaban sucediendo.
Una práctica que evoluciona
Hace poco, en Gemma también hicimos ese ejercicio hacia adentro, trabajando con la nueva versión de la Evaluación B. Fue una experiencia que nos permitió actualizar la herramienta, pero también revisar cómo acompañamos: qué preguntas hacemos, dónde ponemos el foco y qué conversaciones queremos seguir impulsando.
Esta actualización pone en el centro temas que hoy son clave: el propósito, la acción climática, los derechos humanos, el trabajo justo, la circularidad, la equidad y la acción colectiva. Un marco que amplía la mirada y desafía a las organizaciones a ir un poco más allá.
En simultáneo, y a partir de la convocatoria de Sistema B, varias personas del equipo fuimos validadas para formarnos como consultoras en estos nuevos estándares, junto a colegas de toda la región.
Caminos posibles
No hay una única forma de transitar este camino. Cada organización parte desde un lugar distinto y cuando el proceso está bien acompañado, se vuelve una oportunidad real de transformación.

