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Liderar cambios con humor: lo que sostiene a un equipo cuando todo se mueve

por | Oct 28, 2026 | Notas, Programa Comunidad

Participantes del encuentro «Liderazgo, cambios y humor aplicado a las organizaciones»

En las organizaciones, el cambio dejó de ser un evento para convertirse en el clima. Nuevas exigencias de sostenibilidad, equipos que se reconfiguran, procesos que hay que reinventar mientras se sigue produciendo. La pregunta ya no es si vamos a cambiar, sino cómo liderar ese movimiento.

En Gemma lo vemos una y otra vez: los cambios que prosperan no son siempre los mejor planificados, sino los que cuidan a las personas mientras ocurren.

En esta nota compartimos algunas reflexiones que surgieron del encuentro «Liderazgo, cambios y humor aplicado a las organizaciones» del Programa Comunidad 2026, facilitado por Damián Farré, Manuela Da Silveira y Magdalena Pereira.

Liderar cambios: bienestar, tensión, ritmos y perspectiva

Todo cambio genera tensión, y eso no es una falla del proceso: es parte de él. Aparece entre lo que somos y lo que queremos ser, entre la urgencia y la capacidad real del equipo. Liderar no es eliminar esa tensión, sino darle un lugar donde pueda conversarse.

Por eso importan los ritmos individuales y grupales. Un equipo no puede sostener la máxima intensidad todo el tiempo: necesita alternar empuje y pausa, como la naturaleza alterna estaciones. Respetar esos ciclos no frena el cambio; lo vuelve sostenible y protege el bienestar de quienes lo llevan adelante.

Y sobre todo, importa la perspectiva. Muchas veces la urgencia del día a día no nos deja ver la solución que tenemos enfrente.

De víctima a protagonista

Una práctica simple para recuperar perspectiva es contar el mismo desafío dos veces, en duplas. Primero desde el lugar de víctima: qué me pasó, qué me hizo sentir, qué salió mal. Después desde el lugar de protagonista: a qué me enfrenté, qué alternativas tenía, qué acciones hubiesen sido más efectivas.

El hecho no cambia; cambia quién lo cuenta. Y en ese giro aparece algo clave para cualquier transformación: la sensación de que podemos incidir en lo que nos pasa.

Liderazgo no es lo mismo que jefatura

Una jefatura se define por el cargo; un liderazgo, por lo que habilita en otras personas. Se puede tener un equipo a cargo sin liderarlo, y se puede liderar sin tener a nadie a cargo.

Hay una idea que resume bien este enfoque: los líderes no crean seguidores, habilitan y motivan a que emerja su mejor versión. Es también el corazón de lo que hacemos en Gemma: acompañar a las organizaciones a conectar con su mejor versión.

Cuatro energías para liderar

Ginny Whitelaw y Betsy Wetzig, en Move to Greatness, proponen que todo liderazgo se apoya en cuatro energías básicas. Todas las personas las tenemos, pero solemos movernos con más comodidad en una o dos.

EnergíaQué aportaCuándo se nota que falta
ProducciónActúa y logra resultadosMucha conversación y pocas decisiones
AdministraciónDa estructura y ordenBuenas ideas que no se sostienen; nadie sabe quién hace qué
InnovaciónImagina posibilidadesSe repite lo de siempre, aunque ya no funcione
IntegraciónConecta y escuchaSe avanza rápido, pero el equipo no acompaña

No hay una energía mejor que otra. El desafío es reconocer cuál predomina en nosotros y cuál pide el momento: un equipo en plena urgencia quizá necesite producción; uno desgastado después de un cambio intenso, integración.

El humor como herramienta de comunicación y vínculo

El humor es una de las formas más antiguas que tenemos de procesar lo difícil, tomar distancia y reconocernos en el otro. En contextos de cambio, puede ser justamente lo que le devuelve flexibilidad a un equipo. Algunas ideas para pensarlo en las organizaciones.

El valor del humor no se mide solo por la risa que provoca, sino por lo que nos permite ver, conversar y transformar.

Humor desde la no violencia

En la tradición del yoga, ahimsa es el principio de no causar daño a ningún ser vivo, empezando por una misma. Llevado al humor, invita a registrar de qué y cómo nos reímos, también cuando nos reímos de nosotras y nosotros mismos.

Esto no significa que «ahora no se pueda hacer humor con nada». Significa preguntarnos juntos qué es ese «nada» y qué es ese «todo», y construir un lenguaje común donde el humor una en lugar de excluir.

Un recurso simple: las referencias compartidas. Una película de la infancia, una imagen o una tira crean códigos que el equipo puede usar para nombrar tensiones sin herir.

Preguntas para abrir conversaciones generativas

Si tu organización está atravesando un cambio, estas preguntas pueden ser un punto de partida, a solas o en equipo:

  1. ¿Qué te hace perder perspectiva frente a ese cambio?
  2. ¿Qué te ayuda a recuperar flexibilidad para mirarlo de otra manera?
  3. ¿Qué conversación podrías abrir a partir de esa nueva mirada?

Liderar desde lo humano

Los cambios que perduran no se imponen: se conversan, se sostienen y, a veces, también se ríen.

Liderar con humor no es restarle seriedad a lo importante, sino darle al equipo la flexibilidad para atravesarlo en conjunto.