
Presentamos nuestro Reporte de Impacto 2025, un ejercicio que cada año nos invita a detenernos, mirar el camino recorrido y poner en común no solo nuestros avances y resultados, sino también los aprendizajes, tensiones y desafíos que forman parte de nuestra evolución como organización.
Como Empresa B y Empresa BIC, reportar es parte de nuestros compromisos de transparencia. Pero para Gemma es, además, una herramienta de gestión y aprendizaje: nos permite sistematizar información, observar cómo estamos llevando nuestro propósito a la práctica y reconocer dónde todavía tenemos oportunidades para seguir transformándonos.
Un proceso que también habla de nuestra evolución
Uno de los hitos de esta edición fue haber completado el proceso de elaboración del reporte en tres meses y medio, un plazo récord para Gemma que refleja una mayor madurez en la sistematización de la información.
Reportar año a año nos permite contar con mejores procesos, información más accesible y una mirada cada vez más integrada sobre nuestro desempeño y nuestro impacto.
Pero esa evolución no se expresa solamente en indicadores. Durante este ciclo también introdujimos cambios en nuestra forma de organizarnos y tomar decisiones.
Uno de ellos fue la creación de un Directorio, concebido para fortalecer la gobernanza de Gemma y generar una mayor articulación entre el equipo de gestión y los accionistas.
También decidimos integrar los ciclos de la naturaleza en nuestra gestión organizacional, modificando nuestro período de balance para que comprenda del 1.º de julio al 30 de junio y se encuentre alineado con las estaciones del hemisferio sur. Una decisión que busca generar procesos más conscientes, sostenibles y coherentes con los ritmos humanos y ambientales.

Nuestro impacto también se construye con otros
Durante el período reportado trabajamos con 27 clientes en 34 proyectos. El 48 % de esos clientes fueron recurrentes y el 86 % correspondió a empresas grandes.
Estos datos nos permiten dimensionar nuestro trabajo, pero detrás de cada número hay procesos, organizaciones y personas con las que buscamos impulsar transformaciones.
En ese recorrido, la articulación multisectorial y la construcción de alianzas continúan siendo parte fundamental de nuestra brújula estratégica. Participamos activamente en redes y espacios colaborativos como Sistema B, Pacto Global, Deres, ACDE, Nodos de Innovación Económica y Fibras.
Creemos que los desafíos que enfrentamos como sociedad difícilmente puedan abordarse desde una única organización o sector. Generar espacios abiertos de aprendizaje, construir alianzas y participar activamente en ecosistemas colaborativos es parte de la forma en que entendemos nuestro impacto.

Reportar también es hablar de lo que falta
Un reporte de impacto pierde parte de su sentido si solamente muestra aquello que salió bien.
Por eso buscamos que este documento también haga visibles nuestros desafíos. En temas de justicia, equidad, inclusión y diversidad, por ejemplo, reconocemos que, aunque estos valores están presentes en Gemma, todavía existen oportunidades para profundizar su expresión en nuestras prácticas.
Hacer visible esa distancia entre lo que aspiramos a ser y lo que efectivamente estamos logrando también es parte de la transparencia.
Porque medir impacto no es buscar una fotografía perfecta de la organización. Es generar información que nos permita entender dónde estamos, aprender y tomar mejores decisiones sobre hacia dónde queremos ir.
Un reporte que da cuenta, pero también cuenta
La presentación del Reporte de Impacto 2025 fue también una oportunidad para abrir la conversación con otras personas y organizaciones.
Una de las devoluciones que recibimos durante el encuentro resumió especialmente bien algo que buscamos con este trabajo: el reporte da cuenta, pero también narra y permite entender la organización por dentro.
Esa mirada nos interpela.
Porque detrás de los indicadores, gráficos y resultados hay decisiones, vínculos, aprendizajes y transformaciones que también merecen ser contados.
Nuestro Reporte de Impacto 2025 busca justamente eso: hacer visible el valor que generamos, rendir cuentas sobre nuestros compromisos y, al mismo tiempo, compartir con transparencia el proceso de una organización que sigue aprendiendo y transformándose.
Reportar no es solamente contar lo que hicimos. Es detenernos a comprender qué estamos generando con lo que hacemos y qué necesitamos transformar para seguir avanzando.

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